Drown (2025)

September 16, 2025

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Drown (2025) – When old wounds resurface
Diez años después de su estreno original, Drown regresa con una secuela que no teme sumergirse de nuevo en las turbulentas aguas de la masculinidad, la culpa y el deseo reprimido. La nueva entrega retoma la historia de Len (Matt Levett) tras los devastadores sucesos de la primera película, explorando las cicatrices, tanto visibles como invisibles, de ese verano marcado por la obsesión y la violencia.
Una trama que mira hacia atrás para avanzar.
En Drown (2025), Len vive retirado de las playas y del mundo de las carreras. Trabaja en un pequeño taller mecánico, intentando reconstruir su vida lejos del ojo público. Sin embargo, un reencuentro inesperado con Phil (Jack Matthews), ahora un activista abiertamente gay y figura pública, reabre heridas que Len creía sanadas. Entre disculpas tácitas, recuerdos dolorosos y una atracción irresistible, ambos se ven obligados a afrontar lo sucedido y lo que aún sienten.
Temas y tono
La película mantiene la intensidad emocional y la crudeza de la original, pero añade una capa de madurez. Aquí, la violencia física da paso a una tensión más discreta: miradas prolongadas, palabras no dichas y una lucha constante con el peso del pasado. Drown (2025) explora el arrepentimiento, la redención y la posibilidad —o imposibilidad— de perdonarse a uno mismo.
Actuaciones
Levett ofrece un Len más vulnerable, marcado por el paso del tiempo y el remordimiento. Matthews, por su parte, infunde en Phil una renovada confianza, sin perder la empatía por su antiguo rival. Juntos, hacen que cada escena compartida esté cargada de una electricidad contenida.

Estética y Dirección
Las playas australianas vuelven a servir de escenario y metáfora: inmensas, hermosas y, a la vez, implacables. La cinematografía captura tanto la serenidad de las olas como la amenaza de las corrientes ocultas, reflejando a la perfección el estado emocional de los personajes.
Conclusión
Drown (2025) no es solo una secuela; es un espejo que nos obliga a afrontar las consecuencias de nuestros actos y las oportunidades perdidas. Conserva el impacto de la película original, pero lo enriquece con una exploración más profunda de la culpa, la identidad y la esperanza de cambio.
Puntuación: 9/10 – Un regreso poderoso, honesto y emocionalmente devastador que demuestra que algunas historias necesitan más de una ola para ser contadas por completo.